SUPERVISOR: MÁS QUE MANDAR, SERVIR 

Dijo el Señor Jesús:Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor.” Mateo 20:26

 

Lamentablemente, estás palabras del Señor Jesús son muy poco tomadas en cuenta a la hora de servir a Dios. A pesar que ya pasaron dos mil años desde que esto fue dicho algunos cristianos siguen teniendo la idea que el mayor es el que es servido y ostenta de muchos privilegios. Grave error.

 

En cuanto al ministerio celular las palabras de Jesús siguen siendo muy acertadas. Los supervisores eficaces no son los arrogantes ni tampoco los que se andan exhibiendo, mandando y gritando, imponiendo y juzgando a todos. 

 

Un buen supervisor es el que sirve a los demás. No vea su posición como ser más sino como ser menos. Eso le hará servir de mejor manera, pues, cuando uno se cree grande tiene los ojos cerrados para servir, pero, cuando se es humilde hay más fácilmente amor por el prójimo.

 

Sirva a sus  líderes en todo lo que sea necesario. Si tienen problemas para entender la enseñanza de la guía, instrúyalos usted personalmente. Dedíquese a ayudar a todos en lo que sea necesario. Un conocido escritor dijo: “LA GENTE NO SE INTERESARÁ EN TI A MENOS QUE TÚ TE INTERESES EN ELLOS.” Dicho por J. Maxwell.

 

No hay nada de mayor beneficio para la obra de Dios que servir a nuestros prójimos. Tus líderes, anfitriones y colaboradores sabrán que tú te interesas por ellos en la medida en que tú te intereses realmente por ellos. Pero, dedícate a servir. Ese es el trabajo de mayor honra que todo ser humano puede realizar.

 

Invierte oración cada día delante de Dios por ellos. Invierte dinero y tiempo en ellos. Ayúdales a sus necesidades en la medida de lo posible. No permitas que la petulancia entre en ti porque eso te hará un supervisor que la gente desobedezca y no quiera por nada del mundo seguir.

 

El papel del Supervisor además de ser de orientación es una oportunidad para servir a otros. Joel Comiskey dice que muchas veces el trabajo de los supervisores es menor al del líder. Estoy de acuerdo, pero, sólo cuando el Supervisor no se dedica a servir a su prójimo como a sí mismo. Usted no sea de los supervisores que se encuentran buscando elogios y que la gente haga las cosas bien mientras usted está dormido. Dedíquese a servir a su prójimo, que los líderes vean que usted es alguien dedicado al servicio de los demás.

 

Tal vés lo que usted no ha entendido es que el supervisorado de células es una posición de liderazgo. Usted simplemente es otro líder. El LIDER-SUPERVISOR que está encargado de servir y ayudar a hacer las cosas bien a sus demás hermanos igual que usted.

 

Usted debe decidir que tipo de supervisor quiere ser. Si es de los que no aman a la gente y aún quiere que todo lo que sus líderes hagan sea lo mejor usted está perdido, es digno de lástima y no vale la pena seguirlo. Es un daño para la obra de Dios.

 

Se dice que en la época romana el éxito de mantener el reino no estaba en los mandos altos, quienes eran unos pervertidos y desgraciados, sino que se encontraba en los mandos medios, los centuriones, que eran personas honestas y rectas, e incluso algunas temerosas de Dios. HECHOS 10:1

 

Estos mandos medios fungían un papel de supervisión dentro de Roma. Eso les daba el éxito. Que en lugar de ser mandamases eran buenos servidores. ¿Cómo están los mandos medios en su iglesia? ¿Se dedican a servir o a imponer? Averígüelo usted.  Escribe a henrypreza@gmail.com