EL SUPERVISOR: UNO CON EL PASTOR DE ZONA.

 

Como supervisor debe tener una comunicación absoluta con su pastor de zona. El Pastor de zona no debe ignorar nada de lo que pasa en las células de su sector. El supervisor a la vez no debe tomar ninguna decisión sin antes haberla consultado previamente con su pastor de zona[1] o de distrito[2]. Es cierto que hay situaciones que pueden ser fácilmente remediadas entre el líder y el supervisor, pero, existen otras que deben ser primero expresadas al pastor encargado de la zona.

 

En nuestra denominación no se permite al  supervisor otorgar el cargo de líder o remover a alguien de su cargo. Esa es una competencia de los pastores de zona. De lo contrario éste estaría en una falta muy grave. Esto es así ya que de esa manera se evitan disciplinas injustas o personas inadecuadas dentro del servicio celular. El pastor tiene más experiencia para tomar éste tipo de decisiones.

 

Nuestra gente comprende la manera en que está establecido el sistema. Motivamos a la gente a que respete el orden establecido. Primero, el supervisor, después el pastor de zona, y por último el pastor de distrito.

 

La comunicación entre el supervisor y el pastor es muy importante ya que de esa manera hay una evaluación constante del sistema y se mantiene depurado.

 

Si el supervisor trabaja sin el consentimiento del pastor de zona éste normalmente termina haciendo las cosas mal. Nosotros no lo sabemos todo. El líder aprende del supervisor, el supervisor del pastor de zona y viceversa. Eso es lo que oxigena el sistema celular de cualquier problema.

 

El sistema celular trabaja como una gran familia. Es una red de evangelización. Siendo el supervisor el que vela de manera más cercana el trabajo celular, es importante que tenga una comunicación y unidad de ideales con su pastor. Esto hará que el pastor este informado y haga los cambios que considere necesarios para que las cosas  vayan marchando bien.

 

La malla comunicación entre un supervisor y su pastor es un cáncer que afectará las células. Es igual que la no multiplicación. Es dañina y nociva para el crecimiento de la iglesia.

 

El encargado del sistema celular debe estar atento a evitar ese problema. Que el pastor de zona sea abierto a escuchar, mantenga la cercanía con sus supervisores. De lo contrario será el último en darse cuenta de las situaciones que están pasando en sus células.

 

 

Está comprobado que los sectores dónde hay crecimiento son a la vez donde hay una mejor comunicación entre el líder y el supervisor, y el supervisor y el pastor de zona.

 

< xml="true" ns="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" prefix="st1" namespace="">La Biblia nos enseña que en este cuerpo, que es la iglesia, todos cumplimos una función determinada. Cuidemos de estar haciendo esa función adecuadamente para que todo el cuerpo funcione de manera sana.

 

“…Ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo.” [3] 1 Corintios 12:27

 

 

 



[1] El pastor de zona tiene un promedio de 80 a 100 células y es encargado de entre 5 a 15 sectores. Nombre usado en Iglesia Elim. Tiene aproximadamente 1000 personas a su cargo.

[2] Encargado de varias zonas. Tiene a su cargo de 4 a 10 pastores de zona. En Iglesia Elim cada pastor de distrito tiene entre 9000 a 15000 personas.

[3] Para leer más sobre el éste tema de la Biblia leer el capitulo doce de 1 Corintios.